Durante el mes de febrero, los precios de los 24 alimentos que integran la canasta del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) se multiplicaron 3,76 veces del campo (origen) a la góndola (destino).
Por cada peso ($ 1) que obtuvo el productor, el consumidor pagó $ 3,76 en góndola, lo que representó un retroceso interanual del 1% en la relación de precios. Por otro lado, en promedio, la participación del productor explicó el 25,4% de los precios de venta final, 0,3 puntos porcentuales por encima del mes anterior.
En cuanto al valor unitario de las brechas, los productos que registraron la mayor distancia de precios entre origen y destino fueron la calabaza (12,3 veces), el limón (11,3) y la mandarina (10,7); mientras que la menor se observó en la frutilla (1,3), los huevos (2,3) y el pollo (2,4).
Precios al productor
El Índice de Precios en Origen mide la evolución del precio al productor de la canasta IPOD como agregado de los 24 índices elementales que lo componen, utilizando una estructura de ponderación fija basada en los datos de finalidad del gasto correspondientes a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En febrero, el precio en origen de la canasta IPOD registró una recuperación en su variación interanual del 51,9%. En el acumulado de los últimos 12 meses, se observó una mejora de 17,6%.
Entre los hechos más significativos de febrero sobresalió el marcado incremento de la naranja, que en origen subió 215%, vinculado a una menor oferta por cambio de temporada. Le siguieron el zapallito (+132%), la berenjena (+45,1%) y el pimiento (+43,2%).
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