Cadenas agropecuarias que integran CAME expusieron la situación de los distintos sectores “Una agenda para el desarrollo nacional: ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde queremos ir?”, realizada en el Senado de la Nación, en un espacio convocado por los senadores nacionales Jorge Capitanich y Marcelo Lewandowski para analizar la actual del entramado agroindustrial argentino y debatir propuestas orientadas a fortalecer su sostenibilidad. El encuentro reunió a legisladores, representantes de cámaras empresarias y referentes de distintas actividades productivas, con el objetivo de generar un espacio de diálogo sobre los desafíos que atraviesan las pymes, las industrias y sus economías regionales, para avanzar en una agenda que contemple las distintas realidades territoriales.

El panel dedicado a las economías regionales contó con la participación de Beatriz Tourn, secretaria general de CAME, Blas Taladrid, secretario de hacienda de CAME y Eduardo Rodríguez, director de Economías Regionales de la entidad.

Beatriz Tourn agradeció a los senadores la convocatoria y expresó “la preocupación que tiene CAME ante la gravísima situación que atraviesan las economías regionales”. Asimismo, agregó que “las medidas que se toman como incentivo a veces no llegan a las pymes o resultan insuficientes para el sector que CAME representa”.

Por su parte, Eduardo Rodríguez, sostuvo: “Las economías regionales necesitan previsibilidad, competitividad y un marco de políticas públicas que contemple sus particularidades. Estamos hablando de actividades que generan empleo, arraigo y valor agregado en todo el país, pero que hoy enfrentan estructuras de costos y condiciones que dificultan sostener la rentabilidad. Si queremos más producción y más desarrollo federal, tenemos que generar las condiciones para que el productor pueda seguir invirtiendo y produciendo.”

Durante la jornada se destacó que las economías regionales constituyen un componente estratégico de la estructura productiva argentina, tanto por su capacidad para generar empleo y valor agregado como por su aporte al arraigo territorial y a la generación de divisas.

Desde CAME se planteó la necesidad de contemplar las asimetrías regionales al momento de diseñar políticas públicas, teniendo en cuenta que los costos de producción, energía, logística, financiamiento y presión tributaria impactan de manera diferente según la ubicación geográfica y las características de cada cadena productiva.

En este sentido, se remarcó que el desafío no radica únicamente en producir más, sino en generar condiciones de competitividad que permitan sostener la producción, agregar valor en origen, acceder a mercados y preservar el empleo en todo el territorio nacional.

La jornada permitió visibilizar, además, las problemáticas específicas que atraviesan distintas cadenas de las economías regionales. Los representantes sectoriales aportaron diagnósticos y propuestas vinculadas a la competitividad, el acceso a mercados, los costos de producción y la necesidad de contar con políticas públicas que acompañen el desarrollo de cada actividad.

Sebastián Lafalla, representante de la Federación Económica de Mendoza y de la Asociación de Frutos Secos de Mendoza, puso el foco en la pérdida de competitividad que atraviesan las economías regionales. Señaló que, mientras algunos sectores de la economía muestran crecimiento, las actividades intensivas en trabajo —como las economías regionales, la industria y el comercio— permanecen rezagadas. En particular, advirtió sobre la situación de la vitivinicultura, que acumula 41 meses en zona roja, y planteó la necesidad de reducir costos, mejorar las condiciones de financiamiento, avanzar en la apertura de mercados y fortalecer la competitividad de las producciones regionales.

Por su parte, Aníbal Caminiti, representante de la Cámara Argentina Productores de Cerezas Integrados, expuso sobre la situación del complejo frutícola argentino y su pérdida sostenida de competitividad. Destacó que, pese a su capacidad para generar empleo y dinamizar las economías locales, el sector registra un retroceso en sus exportaciones y enfrenta elevados costos impositivos, logísticos, laborales y energéticos. También planteó la necesidad de contar con mayor previsibilidad para las devoluciones de IVA y los reintegros a las exportaciones, evitando que estas demoras profundicen el desfinanciamiento de los productores.

En representación del sector tabacalero, Pedro Pascuttini, presidente de la Federación Argentina de Productores Tabacaleros; Enrique Cornejo y Lucio Paz Posse, representantes de la Cámara del Tabaco de Salta, aportaron la mirada de una actividad de fuerte impacto económico y social en las provincias del Norte Grande. Su participación permitió incorporar al debate la realidad de los productores tabacaleros, la necesidad de un mayor control para evitar la competencia desleal, y la importancia de sostener las herramientas necesarias para preservar la producción, el empleo y el arraigo rural.

Asimismo, Guillermo Fachinello, presidente de la Confederación Económica de Misiones y de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes, expuso sobre la profunda crisis que atraviesa el sector foresto-industrial.

Entre los principales planteos, reclamó la sanción de leyes de emergencia económica y medidas de apoyo inmediato para la actividad, junto con incentivos al consumo de madera en la obra pública, tarifas energéticas competitivas y previsibles, reducción de aportes patronales, tarifas diferenciales para el transporte hacia los puertos, líneas de financiamiento a tasas preferenciales y alivio fiscal.

Los distintos planteos coincidieron en un punto central: las economías regionales enfrentan un problema de competitividad que requiere respuestas integrales y políticas públicas específicas.

Los costos energéticos, la logística, la presión tributaria, el acceso al financiamiento, las condiciones laborales, la infraestructura y las dificultades para acceder a mercados externos conforman un conjunto de factores que condicionan la capacidad de las pymes y productores regionales para competir tanto en el mercado interno como internacional.

Desde CAME se destacó que las economías regionales son intensivas en trabajo y tienen un fuerte impacto sobre el empleo y el arraigo territorial. Por eso, cualquier estrategia de desarrollo debe contemplar su realidad y generar condiciones que permitan sostener y ampliar su actividad.

En este marco, se remarcó también la importancia de fortalecer las cadenas productivas, mejorar la infraestructura y la logística, abrir nuevos mercados y generar condiciones previsibles para la inversión.

La participación de CAME en el Senado permitió acercar a los legisladores la realidad concreta de quienes producen y generan empleo en las distintas regiones del país, así como propuestas orientadas a mejorar las condiciones de competitividad y desarrollo.

El encuentro puso nuevamente en evidencia que no existe desarrollo nacional sin desarrollo federal. Las economías regionales tienen un rol estratégico en la producción de alimentos, la generación de empleo, el agregado de valor, las exportaciones y el arraigo de las comunidades del interior.

Para CAME, estos espacios de diálogo resultan fundamentales para fortalecer la articulación entre el sector productivo y el ámbito legislativo y para avanzar en una agenda que contemple la diversidad productiva del país.

La entidad reafirmó así su compromiso de continuar llevando la voz de las pymes y productores regionales a los distintos ámbitos de decisión, impulsando políticas públicas que permitan producir, invertir, generar empleo y agregar valor en cada región de la Argentina, como el proyecto de ley presentado por CAME para las economías regionales.

Al cierre, Capitanich dijo que el desafío es transformar este diagnóstico en una agenda común, porque la Argentina necesita un sistema de consenso político suficientemente amplio para garantizar la perdurabilidad de las políticas públicas.

Durante el encuentro estuvieron presentes: Pablo Villano y Pablo Molo, consejeros titulares de CAME; Matías Brugnoli, director de CAME Joven; Hernan De Bellis, del Comité Argentino de Arándanos; Laureano Goycoa, de la Cámara de Productores de Kiwi de Mar del Plata; Paulo Germán Ares, de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata; entre otros.