Durante el mes de julio, los precios de los 24 alimentos que integran la canasta del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) se multiplicaron 3,83 veces del campo (origen) a la góndola (destino).

Por cada $ 1 que obtuvo el productor, el consumidor pagó $ 3,83 en góndola. Por otro lado, en promedio, la participación del productor explicó el 27,6% de los precios de venta final, 0,2 puntos porcentuales por debajo del mes anterior.

Al analizar las diferencias entre lo que cobró el productor y lo que pagó el consumidor, las brechas más pronunciadas se concentraron en la mandarina (24,1 veces), el limón (18,3 veces) y la naranja (16,9 veces). En cambio, las diferencias más pequeñas se observaron en la cebolla (1,4 veces), la papa (1,7 veces) y la calabaza (2,2 veces).

Precios al productor

El Índice de Precios en Origen mide la evolución del precio al productor de la canasta IPOD como agregado de los 24 índices elementales que lo componen, utilizando una estructura de ponderación fija basada en los datos de finalidad del gasto correspondientes a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Durante el mes de julio, el valor en origen de la canasta IPOD presentó un avance del 30% frente al mismo mes del año anterior. Por otro lado, la medición acumulada de los últimos 12 meses evidenció un alza del 31,3%, mientras que el desempeño intermensual mostró un alza del 40,9%.

El repunte en el primer eslabón de la cadena encontró su principal motor en saltos de tres dígitos como los de la cebolla (+194,8%) y la calabaza (+105,3%), a los que se acopló la suba en la papa (+74,9%). Dicha dinámica obedeció a factores climáticos adversos, con heladas e inundaciones que mermaron de forma sustancial los volúmenes cosechados. De esta manera, se resintió la oferta, sobre todo en las zonas productoras del sudeste, y empujó al alza las cotizaciones percibidas por el productor.

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